
Sábado 9:40 AM, cual es mi sorpresa que al entrar en casa, después de comprar el almuerzo; un croissant de la croissanterie de la plaza del pueblo, me dan la bienvenida unos espectros, con mirada desafiante, llenos de angustia y dolor. Al acercarme descubrí que tan solo era un papel, unas páginas de periódico arrugadas por un ataque de rabia que había tenido la noche anterior,
fruto de una sensación de vacío, una rabia contenida de la cual los personajes de las fotos no tenía nada que ver. Fue una lucha contra mis monstruos interiores. Impotencia y falta de reacción a una situación de la que no savia salir.
Serán el espejo de mi alma?, no dejan de ser fruto de mi rabia interior, creaciones inspiradas en la impotencia y la soledad que sentía en ese momento.
Reacciones ante el mosaico que siempre nos acompaña por dentro; ese espejo roto en mil pedazos que no recuerda ni lo que fue, pero que, de una extraña manera, sirve para crear algo diferente, algo excitante que empieza a caminar por sí solo. Esos espectros que te esperaban eran tu mañana reclamándote, tu mañana siguiente; y si sentían dolor sólo era porque los ignorabas. Ellos saben mucho más lo que podemos conseguir que nosotros mismos, y eso es porque no tienen nada previsto, viven de la forma que les regale su disposición sobre la mesa; y así, son felices. Escúchales, coge su mano y el nuevo amanecer acudirá con tanta fuerza que tendrás que cerrar lo ojos para que no se partan como aquel espejo. Un abrazo.
ResponderEliminarSi, seguramente sea el reclamo del nuevo día que precisa de mi atención para vivir, y seguramente también el miedo a este nuevo día que tengo que vivir para poder reconstruir ese espejo que se rompió tiempo atrás.
ResponderEliminarUn abrazo phyco