6 muslitos de pollo, 1 cebolla, 1 tomate, 1 diente de ajo, aceite, “ceps deshidratats” (setas deshidratadas), y algo indispensable para cualquier plato de mí querida… mama, una copa de cualquier licor (en este caso: coñac).
Al tema:
Sal-pimentar los muslitos. Ponemos el aceite en una cazuela hasta que cubra toda la base, doramos los muslitos a fuego medio. Una vez dorados, bajamos el fuego y añadimos la cebolla y el tomate (cortados en unos 8 trozos cada uno), dejar cocer a fuego lento (aquí utilizo el ojimetro, mirando que coja un color, aspecto y olor apetitoso, unos 20 min.) mientras cocemos preparamos en un baso una copa de coñac con las setas cortadas a trocitos para que se “hidraten!!!” vaya que se beban el coñac.
Al tema:
Sal-pimentar los muslitos. Ponemos el aceite en una cazuela hasta que cubra toda la base, doramos los muslitos a fuego medio. Una vez dorados, bajamos el fuego y añadimos la cebolla y el tomate (cortados en unos 8 trozos cada uno), dejar cocer a fuego lento (aquí utilizo el ojimetro, mirando que coja un color, aspecto y olor apetitoso, unos 20 min.) mientras cocemos preparamos en un baso una copa de coñac con las setas cortadas a trocitos para que se “hidraten!!!” vaya que se beban el coñac.
Cuando los muslitos y su jugo tienen esa pinta y olor que queremos (cada uno el que le guste, sin miedo) subimos un poco el fuego, esperamos un minuto y añadimos el coñac con las setas, cuando deja de hacer olor de alcohol añadimos menos de medio baso de agua caliente con media pastilla de caldo de pollo (esto se me había olvidado) y dejamos reducir, al gusto.El jugo está de muerte y no me negareis que tiene buena pinta.
Buen provecho